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Cómo organizar una pachanga semanal

Que el partido salga cada semana depende de cuatro cosas: un día fijo, una forma clara de apuntarse, una lista de espera y alguien que lo mueva. Así se hace sin volverse loco.

Actualizada el 26 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

Día, hora y campo fijos

La pachanga que sobrevive es la que siempre es el mismo día a la misma hora. Si cada semana se discute cuándo jugar, al tercer mes se deja de jugar. Elegid un día, reservad el campo de forma fija si vuestro polideportivo lo permite y que la pregunta sea solo «¿quién viene?».

Cuántos hacen falta

Depende de la modalidad: en fútbol sala juegan 5 por equipo y en fútbol 7, 7 por equipo, así que necesitáis 10 o 14 para un partido completo. Para que salga cada semana, conviene que el grupo sea bastante más grande que el número de plazas: siempre hay alguien de viaje, lesionado o con un cumpleaños.

Plazas: fija un máximo. Con dos o tres suplentes por encima de las plazas de juego se pueden hacer cambios sin que nadie se pase media hora mirando.

La convocatoria

El momento de abrir la convocatoria importa. Si se abre demasiado pronto, la gente se apunta y luego se borra; si se abre tarde, ya tienen otros planes. Una buena costumbre es abrirla al día siguiente del partido anterior, para el de la semana siguiente.

Tienes plantillas listas para copiar en mensajes de WhatsApp para tu pachanga.

Lista de espera y bajas

Cuando se llena, los siguientes entran en una lista de espera por orden. Si alguien se borra, sube el primero de la lista y se le avisa. Parece obvio, pero en un grupo de WhatsApp es donde se pierde el control: mensajes cruzados, «yo me apunté antes» y gente que se presenta sin estar.

Para las bajas de última hora, acordad una regla sencilla: por ejemplo, que quien se borra el mismo día pague igualmente su parte del campo si no encuentra sustituto. Lo que importa es que esté decidida antes, no en el momento del enfado.

Invitados

Los invitados salvan muchos partidos. Funciona bien que cada invitado lo traiga alguien del grupo, que responda por él, y que pague su parte del campo como uno más. Si un invitado repite varias semanas, quizá ya es del grupo.

Normas del grupo

Pocas y por escrito, en la descripción del grupo:

Después del partido

Apuntar el resultado y los goleadores, y votar al mejor del partido, convierte la pachanga en una liga. Parece un detalle, pero da conversación toda la semana y hace que la gente quiera volver.